CAMBIAR AL MUNDO ¿cómo?

CAMBIAR AL MUNDO ¿cómo?

Ven, tomemos un café, platiquemos y acepta el desafío.

POR: ALEJANDRA SANDOVAL CRESPO, COACH ONTOLÓGICA DE LA FUNDACIÓN VIDAS EN CRECIMIENTO.

El mensaje de la Madre Teresa de Calcuta de esta imagen me ha enamorado desde la primera vez que lo leí.

Quiero compartirles en lo que creo:

Todos ganaríamos si éste mensaje, se convirtiera en una política del Servicio al Cliente de comercios, restaurantes y cualquier empresa que tenga relación y atención con sus clientes ¿todas las empresas? Sí, TODAS. Esa debería de ser su finalidad: CAMBIAR AL MUNDO ¿cómo?

El mensaje es claro: “No permitas jamás que alguien llegue a ti, sin dejarle ir mejor y más feliz”.

¿Puedes imaginar que todo fuera así? que no hubiera otra forma de relacionarnos con alguien, sea cliente, compañero, proveedor, amigo, familia, hijos, mujer, marido, novio… ¿Cuál sería la consecuencia de ésta política para TODOS? ¿Qué pasaría después con esa persona, si se siente mejor y más feliz? ¡SERÍA UN CÍRCULO VIRTUOSO! de enormes dimensiones/emociones.

Me gusta reflexionar: ¿Estoy contribuyendo o no, a cambiar el mundo aunque sea un poquito? Y creo que se puede lograr con éste mensaje de la Madre Teresa de Calcuta.

Y sí, es cierto que luego nos llega nuestra parte: solomillo… que se traduce así: “Solo-mi-yo” (lo escuche de la española Pilar Jurado) y puede que nos digamos: “ya tengo yo bastante con ocuparme de mi propia felicidad, para además, pensar en la de los demás”. Y este dialogo puede venir a nuestra mente cuando nos encontramos precisamente con nuestra parte “solomillo”, y nos vuelve inconscientes, y olvidamos que: LA BONDAD Y EL AMOR ES ALGO DE LO QUE CUANTO MÁS SE DA MÁS SE TIENE.

Te invito a que reflexionemos: Para una empresa debería ser esta la política número UNO… Porque de pronto llegamos a las empresas y leemos en su misión y visión, palabras que hablan de valores como: la “responsabilidad”, “la atención personalizada”, “la fidelización de nuestros clientes”… y otras tantas palabras que los mismos empleados a veces no las conocen, porque no les han presentado la misión y visión de la empresa donde trabajan… ¿No sería mejor tener este valor principal? ¿no es suficiente poderosa la idea?

Y ustedes queridos amigos ¿para qué están aquí?

Estamos aquí para cambiar el mundo, así que te invito a que:

“NO PERMITAS JAMÁS QUE ALGUIEN LLEGUE A TI, SIN DEJARLE IR MEJOR Y MÁS FELIZ”.

¿Cabe más sentido en unas palabras?

¿Cuál es Tu debilidad?

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POR: ALEJANDRA SANDOVAL CRESPO, COACH ONTOLÓGICA DE LA FUNDACIÓN VIDAS EN CRECIMIENTO, A. C.

¿Cuál es tu debilidad?
Todos tenemos puntos CIEGOS dentro de nosotros,
que se convierten en puntos débiles en nuestra vida.
Y es que, ya te habrás dado cuenta, de que no somos perfectos
y que de cuando en cuando, éstos puntos ciegos
asoman por el horizonte de nuestras vidas,
para jugar por nosotros. Eso es normal en la vida de todos,
la situación se pone grave cuando no somos conscientes de ésto
y le “agarramos” amor a nuestras debilidades,
y nos empieza a gustar SER VÍCTIMAS.
Entonces buscamos las formas para justificarnos
y seguir manteniendo con vida todo lo que nos hace SER VÍCTIMAS.
Y Reflexiona: Las VICTIMAS están inmóviles, no pueden hacer nada.
SER VÍCTIMA te quita la posibilidad de tomar acciones en Tu Vida.

La Buena Noticia es: Nuestra imperfección es un hecho, y
“… es necesario que vengan tropiezos”.
Es más, el mismo Dios acepta que somo criatura
con puntos fuertes y débiles. Él nos invita a
SUPERAR nuestras debilidades y convertirlas en
Fortalezas.

Reflexiona: lo que no nos permite el CRECIMIENTO como seres humanos,
es que disfrutemos de nuestras debilidades,
y que no encontremos en esos puntos ciegos, en esas debilidades,
una fuente de alegría y voluntad para CRECER.
Es como si una persona se alegrará de no saber leer
y no hiciera nada para aprender y mejorar su calidad de vida.

¿Cómo se logra el CRECIMIENTO?
Con voluntad, alegría, paciencia y sabiduría se convierten
las debilidades en fortalezas.
Es por eso que a las debilidades se les llama:
OPORTUNIDADES.
¡Es más puedes entrenar Tu Corazón y Tu Mente para CRECER!
¡Para Ser Feliz!

Te Recuerdo: el proceso que sigue un árbol,
que necesita ser podado para crecer fuerte y dar fruto;
también nosotros necesitamos arrancar de nuestra vida
todo error, vicio o debilidad,
sólo así CRECEREMOS fuertes y daremos abundante fruto.

Y te doy una Recomendación:
Los errores no los tienes que justificar;
los errores hay que reconocerlos, aceptarlos, y superarlos.
Y en el proceso aprenderás a disfrutar
de una vida plena, y adquirirás confianza y seguridad en Ti mismo(a).

¿Qué impide que disfrutes de una vida plena y abundante?
La respuesta tiene que ver con las cosas que le dices a Tu Corazón,
que te llevan a vivir como VÍCTIMA de la vida y de las
personas ¡Renuncia!… Y permítete quitar, limpiar,
todo lo que no funciona dentro de ti,
Renuncia, a todo lo que te lleve a SER UNA VÍCTIMA.
Cuando experimentes esa limpieza, serás EXTREMADAMENTE FELIZ.

¿Eres de esos padres decididos a no repetir con los hijos los errores de tus progenitores?

Ven,  tomemos un café,  platiquemos y acepta el desafío.

POR: Alejandra Sandoval Crespo, Coach ontológica de la Fundación Vidas en Crecimiento, A.C.

¡Despierta! Si eres ese padre o madre, que decidieron no repetir con sus hijos los errores de sus progenitores. Ya que en el esfuerzo de eliminar los “errores” del pasado, estamos exagerando al ser los más dedicados y comprensivos pero a la vez los más débiles, inseguros, y permisivos que ha dado la historia del mundo. Lo urgente de atender por la nueva cultura que está generando,  es que estamos lidiando con unos niños más “indiferentes” a la autoridad, a la responsabilidad, “indiferentes” a la trascendencia de sus acciones, y más poderosos que sus progenitores y formadores.

Corremos el riesgo de que nuestra generación pase a la historia como:

-Los primeros padres regañados por sus hijos;

-Los primeros padres que temen a sus propios hijos;

-Los primeros padres que vivieron bajo el yugo de sus hijos; y

-Los primeros padres que aceptan que sus hijos se relacionen sin respetar su autoridad.

 

Parece que en el  intento por ser mejores que nuestros progenitores, nos  fuimos al extremo, y nos volvimos permisivos.  Así las cosas, los términos que prevalecen actualmente en las relaciones familiares han cambiado en forma radical, para bien y para mal.

 

¿Qué se consideraba antes como buenos padres?

-Aquellos cuyos hijos se comportaban bien;

-Los hijos obedecían sus instrucciones y los trataban con el debido respeto;

-Que tenían hijos formales y que amaban a sus padres;

-Aquellos padres que promovían y supervisaban las buenas calificaciones en la formación de sus hijos, incluyendo la universidad;

-Los que enseñaban a sus hijos el valor del compromiso, la responsabilidad, la disciplina y los buenos hábitos, haciéndolos responder por sus actos, cuando actuaban faltando a su compromiso como integrante de la familia;

-Aquellos que preguntaban e indagaban a cada momento con preguntas a sus hijos: ¿Qué vas a ser cuando seas grande? ¿Quieres ser como tu papá o como tu mamá? ¿Quién es tu amiguito? ¿Quiénes son los papás de tu amigo? ¿Ya pediste permiso?

-Los límites eran parte de la formación de un hijo;

-Promovían la cultura de paz, trabajo y compromiso en sus hijos. 

 

Pero la historia cambio, en la medida que los padres dejaron ser progenitores de sus hijos  y se volvieron “amigos”, dando más valor al término amistad que al de papá o mamá. Y a medida que se trasladaba el término de progenitor al de “amigo”, las fronteras jerárquicas entre adultos y niños se fueron desvaneciendo.

  

Y hoy los buenos padres son aquellos que:

-Logran que sus hijos los amen, aunque poco o nada sepan que significa el respeto a sí mismos;

-Respetan sus hijos entendiendo como tal,  que les respeten sus ideas, sus gustos, sus apetencias y su forma de actuar y de vivir;

-Patrocinan a sus hijos lo que necesitan para los fines particulares del niño;

-No los regañan, ni los contradicen para que no tengan traumas;

-Las preguntas e indagaciones que hacen los padres de ahora son: ¿Quieres ir a la escuela? ¿Quieres estudiar? ¿Qué hago para que me respetes? ¿Ya vas a terminar tu carrera? ¿En la escuela no te dan calificaciones? ¿Te quedaste con el dinero de la colegiatura? ¿Faltas a clases durante todo el período?

 

Se invirtieron los roles: ahora son los papás quienes “deben” complacer a sus hijos para ganarse su “amor, aceptación o respeto”.  Y actualmente son muchos los papás y mamás que hacen su mejor esfuerzo, por ser los mejores “amigos” de sus retoños, y parecer “buena ondita” a sus hijos.

Es cierto, el autoritarismo de la primera mitad y un poco más, del Siglo XX llenó a nuestra generación de temor hacia nuestros padres, sin embargo la debilidad y falta de liderazgo de los progenitores del presente siglo,  ha llenado a los niños y jóvenes, de miedo e indiferencia al ver a sus padres tan débiles y perdidos como ellos.

 

Los hijos necesitan saber, conocer, vivir durante su niñez, que sus padres están a la cabeza de sus vidas como líderes capaces de sujetarlos, formarlos, honrarlos,  mientras se construyen a sí mismos y descubren hacia donde van.

Si, el autoritarismo puede ser que nos haya llenado de miedo, sin embargo el permisivismo debilita y genera inseguridad a un niño.

 

Una actitud respetuosa, firme, que ponga límites amorosos,  que honre a la vida, permitirá a los niños y jóvenes confiar en sus padres,  para aceptar que los formen en los primeros años de sus  vidas, mientras sean menores, porque en ese momento de sus vidas, los padres van adelante liderándolos, nunca cargándolos, ni rendidos a la voluntad de los retoños.

 

Solo así evitaremos que las nuevas generaciones se rindan ante el descontrol, indiferencia, y hastío en el que se está hundiendo un número importante de jóvenes, que parecen ir a la deriva, sin esperanza, ni destino.

 

¡Despierten papas y acepten el desafío del Siglo XXI!

¿Qué da significado a tu esfuerzo diario? Te cuento qué da significado al mío.

POR: Alejandra Sandoval Crespo, Coach ontológica de la Fundación Vidas en Crecimiento, A.C.

Un átomo se compone:
99.99999% de energía y 
00,00001% de materia física
Eso quiere decir que ¡Somos más NADA que algo!

¿Que hace que pongamos entonces nuestra atención en el pequeño porcentaje del mundo físico, cuando en somos más: seres espirituales?

¿Cómo estoy definiendo mi realidad presente? ¿A través de la inteligencia espiritual (99.99999 %) o con los sentidos (00,00001%)?

Lo que no vemos a través de nuestra inteligencia espiritual y solo percibimos con los sentidos, es nuestra mayor limitación…

¿A través de qué construyes Tu realidad?

Sabías que el 95% de las personas que se plantean buenos propósitos nunca los llevan a término: A menudo ni siquiera llegan a realizar el  primer  paso…

¿Qué hace que suceda esto? ¿Será que no saben qué le da significado a lo que realizan diariamente?

Examina cuidadosamente cada aspecto de Tu vida, así podrás determinar los “puntos ciegos” a los que necesitas dar luz, pues son los que te están enviando mensajes de “carencia”, o tal vez de “vacíos”… Te sugiero que no hagas un planteamiento superficial de la situación. Los seres humanos tenemos que combinar razonablemente los aspectos materiales y espirituales (recuerda nuestro 99.99999% de energía y 00,00001% de materia física), y proponte objetivos/metas que abarquen todas las facetas de Tu ser.  Objetivos/Metas espirituales, humanas, y materiales; Una integración que abarque muchos fines, ya que subestimar alguno de estos aspectos, nos llevan a una “sensación” de carencia, vacío, que nos lleva a “sentir” la vida sin un significado, incompleta.

Tener éxito entonces, significa mantener una verdadera armonía entre muchísimos factores. Y el éxito nunca es una meta, sino un camino a recorrer. Así que si queremos tener éxito, vamos a plantearnos en serio nuestra vida. Recuerda ¡Sólo se vive una vez! Y si le das valor y significado, con una vez basta.

Vamos a plantearnos objetivos que realmente valgan para nuestro propio ser en los aspectos espirituales, humanos y materiales. No copiemos, seamos nosotros mismos, auténticos, y no permitamos que nadie anule nuestro propósito superior… 

Tal vez en éste momento te parezca complicado, pero aún estamos a tiempo. Elije Tus objetivos; pues el no hacerlo te llevará a una vida sin propósito superior, sin significado,  sin perspectivas y te llevará inevitablemente a un descontento contigo mismo, que se reflejará en Tu propia autoestima, en el carácter y hasta en la salud.

La inteligencia espiritual te da la sabiduría y discernimiento para conocer cuáles son Tus objetivos/metas en la vida. Empieza con una lista objetiva y sincera, que se convierta en una verdadera declaración de principios y no en un pedazo de papel en el que hay un puñado de esperanzas; allí estará el programa de Tu vida. Haciendo esto estarás dando el paso que marca el principio de una existencia plena y feliz. Ánimo, empecemos hoy recordando siempre que con Dios, ¡SOMOS INVENCIBLES!

 

UNA FÓRMULA PARA EL FRACASO QUE SIEMPRE LOGRA SU OBJETIVO AL SER APLICADA

Ven,  tomemos un café,  platiquemos y acepta el desafío.

POR: alejandra sandoval crespo, COACH ontológica de la fundación vidas en crecimiento.

UNA FÓRMULA PARA EL FRACASO QUE SIEMPRE LOGRA SU OBJETIVO AL SER APLICADA:

 

1. PEREZA: Obtienes una vida a medias. Nada construyes.
 
2. INTEMPERANCIA: Comer, beber, sin medida, embotándote, exaltándote.

3. LUJURIA: Vivir utilizando los placeres sexuales por aburrimiento, debilidad o en detrimento de tu propia paz o buena fama o de las de otra persona.

4. COMODIDAD: Atado al confort recortas tus alas, y no te arriesgas. Eres un tiquismiquis.

5. AVARO: La riqueza que empobrece. Nada te llena, te sientes pobre.

6. ORGULLO: La mejor forma de ganarte el desprecio de los demás. Tu regla de oro es exigir no dialogar.

7. VANIDAD: Barnizas tu imagen y olvidas ser.

8. AUTOSUFICIENCIA: Eres el hágalo usted mismo. Tu poca confianza en ti mismo, la proyectas en los demás.

9. SUCEPTIBLE: Tienes el ego inflamado. Todo te lastima, te vuelves víctima y no avanzas.

10. REBELDÍA: Tienes la “ilusión” de ser diferente.  Sin embargo te vuelves y envuelves en tu propia historia y te quedas sin recursos para seguir.  Reduces tu vida.

11. HABLA SIN INTENSIÓN: Solo hablas de cosas triviales y de chismes.

12. DESORDEN: Nada ocupa un lugar;  ni cada parte de tu ocupación tiene su tiempo. Contigo no se cuenta.

13. SOBERBIA: Tú crees que eres perfecto, que siempre tienes la razón. Poco aprendes porque todo lo sabes.

 Ahora bien, el hecho de saber utilizar la fórmula reviste tanta importancia como el de conocerla.

¡QUIERES FRACAZAR PON LA FÓRMULA EN ACCIÓN!